jueves, 29 de agosto de 2013

Teoría Bolivariana para la emancipación latinoamericana y caribeña por Eloy Reverón

La Teoría Bolivariana de la Historia surgió ante la ausencia de una teoría que sirviera de sustento a una tesis de maestría en Relaciones Internacionales que permitiera apreciar la realidad histórica del presente, sin las distorsiones que se pueden apreciar en las teorías propuestas por la especialidad de las relaciones internacionales l as cuales parten de enfoques diseñados por la visión internacionalista de las potencias hegemónicas.
Nuestro tema  El Instituto Indigenista Interamericano y las políticas indigenistas del Estado Venezolano (1970 1999) presenta  como hilo conductor del discurso, la presencia de la  "mentalidad" colonialista en la ejecución de las políticas públicas ejecutadas desde los tiempos de la Reina Isabel, hasta los albores de Constitución Bolivariana de 1999.

La experiencia académica puso en evidencia las limitaciones ideológicas que dominan el ambiente académico sometido al concepto hegemónico de la modernidad. No se podía proponer una teoría emancipadora para el análisis de las relaciones entre el Instituto Indigenista Interamericano y las políticas públicas desarrolladas para solucionar, lo que entonces catalogaban como el problema del indigenismo.

El problema esencial se remonta a la misma estructura del conocimiento académico, que en aquellas postrimerías del siglo XX se encontraban fascinados por el discurso de Francis Fucuyama, Hans Morgenthau y Samuel Huntington. Como sus propuestas eran opuestas a las que planteaba y la academia exigía algunos teóricos provenientes de aquella partícula de la percepción de la realidad internacional suscrita esencialmente al presente, por no decir carentes de memoria histórica encontramos por internet un libro de algunos teóricos que al menos llenaban algunas expectativas de quienes juzgarían mi Tesis. Así conocí a Richard Snyder, Sapin Burton y H.W. Burton. Intrascendentes por demás, pero con apellidos que impresionan favorablemente a las mentes neocolonizadas a quienes correspondía evaluar la tesis.
Eloy Reverón 2013

En el ambiente estratégico militar, el tema de la indianidad, la defensa fronteriza y la seguridad y defensa integral, la teoría encontró más libertad, no solo porque los espacios democráticos adquirieron una apertura inexistente en el siglo XX, sino por que el interés por desarrollar una visión liberadora e integradora que liberara e integrara también a la concepción del conocimiento científico. En la asignatura dedicada a la epistemología, recien incorporada al pensum del IAEDEN, delineamos el tema de la posiblidad de obtener un conocimiento real.

La maestría del IAEDEN presentaba temas críticos a ese respecto, dentro del tema de la postmodernidad, la visión transmoderna llegó con las lecturas de Enrique Dussel, a quien habíamos estudiado desde sus trabajos sobre la teología de la liberación. 

Al buscar la raíz histórica de la libertad y la integración como identificación bolivariana llegó a nosotros el recuerdo de un aspecto interesante en la vida del filósofo José Manuel Briceño Guerrero, desde cuya obra, habíamos sintetizado la cosmovisión de "Europa la Primera", cuyos cuatro principios fundamentales representamos con símbolos para explicar la cosmovisión del opresor, y su proyección como vectores de la fuerza de dominio colonial cuando se pone de manifiesto en la historia, la expansión geográfica de la cultura y economía europea en nuestra América.

En el primer enlace que ofrecimos en las líneas superiores resumimos la proyección de su discurso bolivariano en 1983. Pero para los detalles de la incorporación de su obra a los aspectos iniciales para ofrecer una visión de nosotros mismos desde nuestra propia perspectiva, según la visión que el filósofo ofrece la explicamos en una conferencia a la que se puede llegar mediante este enlace.

Si existe algo elemental en torno a lo bolivariano, consiste en que ha de comulgar con la integración y la libertad. Una de las tácticas imperiales consistió hacer todos los esfuerzos para desintegrar al imperio español y luego mantener desintegradas a las naciones que
surgieron de él. Divide y vencerás. Pero la división y la desintegración no solo fue dirigida hacia la parte económica, vale decir, la división social del trabajo, sino a la división epistemológica del conocimiento, el mosaiquismo de las ciencias sociales. Vale decir, no puede existir, al menos desde una perspectiva liberadora, disciplinas con teorías separadas o especializadas. Esas teorías hegemónicas están emarcadas dentro dentro de esa irrealidad secesionista del conocimiento. La realidad histórica corresponde a una visión de
totalidad, tanto desde el punto de vista temporal como espacial. Existe una sola historia dentro de esta dialéctica de la dominación - resistencia - liberación. No se puede aspirar a la integración continental con objetivos emancipadores mientras no concibamos una historia estratégica que vislumbre la geopolítica de liberación que parta desde la comprensión del momento primordial de la dominación. Desde muy temprana edad, cuando se aprende la historia, se ha de concebir como una historia estratégica que nos muestre que cuando conquistaron a Quisqueya estaban conquistando a la América Toda. La Independencia habrá terminado cuando todos la hayan alcanzado. 


El único historiador que no cayó en esos cuentos del camino hegemónico fue Enrique Bernardo Núñez quien dijo ya en 1948:
"Conquista, Colonización e Independencia, formas todas de un mismo proceso. Estas palabras son piedras mágicas con las cuales se puede abarcar el pasado y el presente de nuestro país. La Conquista no concluye en el siglo XVII. Ni la colonia propiamente dicha finaliza en la Independencia. Fluye de todo esto una permanente actualidad." Es necesario antes que nada, tomarse muy en serio la noción de totalidad.
 



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sábado, 17 de agosto de 2013

Transdisciplinaridad: alternativa liberadora por Eloy Reverón

Una explicación histórica como instrumento de liberación requiere del concurso de las partículas de una visión integradora del universo cognoscitivo. En nuestra realidad histórica, las fuerzas de dominación colonial continúan marcando sus influjos, siguen poniendo en manifiesto su presencia aunque la fuerza de resistencia liberadora comenzó a manifestarse también hace más de cinco centurias. 

Enrique Bernardo Núñez (1895 1964)
Digno ejemplo del concepto integrador de la Historia
La visión integradora del universo cognoscitivo va más allá de la interdisciplinaridad, la transdisciplinaridad que consiste en trascender, ir más allá de la relación entre las disciplinas del conocimiento. La premisa esencial de la cultura de dominación colonial es la de dividir para dominar. Divide socialmente el trabajo para acumular capital para ejercer poder económico. Divide el conocimiento en marcos perfectamente delimitados para que cada disciplina del conocimiento no vaya  más allá de la totalidad del piso, para limitar cada partícula del saber al ínfimo marco de su respectivo mosaico. La percepción de una visión de conjunto impide a la cultura de dominación, la posibilidad de manipular la conciencia y evitar la liberación.


La división de lo temporal y lo espacial es una de las claves manejadas para la expansión geográfica de la cultura europea al occidente del océano Atlántico, a partir de la llegada de Cristóbal Colón al Caribe. La dominación cultural necesita una historia dividida, no solo desde la división territorial, sino desde la división temporal del tiempo histórico. Desde esta visión partió la teoría de la relatividad del espacio-tiempo histórico, o la explicación y descripción de la relación inseparable entre el tiempo y el espacio. En pocas palabras, la cultura de dominación separa el conocimiento geográfico del histórico para que lo histórico se apoye sobre una noción vaga del espacio geográfico, y que la geografía no profundice en la evolución temporal del espacio, geografía a secas significa descripción del espacio.
España avanzó con su estrategia de dominación colonial dividiendo territorialmente el espacio geográfico y estableciendo en ellos sus respectivas instituciones para ejercer su control colonial sobre el espacio geográfico integrado a sus dominios, dividido en parroquias, hipnotizadas desde el sonido reiterado de sus campanas. Condicionando a la población al ritmo temporal del dominador.

martes, 6 de agosto de 2013

Tallerthrb para la Teoría Bolivariana de la Historia por Eloy Reverón

El taller es un espacio para la creación de una Teoría Bolivariana de la Historia y la construcción de una cultura histórica soberana que nos lleve a entender el sentido histórico de la praxis revolucionaria. 

Propone desmontar el discurso de la cultura de dominación para consolidar una cultura histórica  soberana y mostrar los instrumentos de interpretación de la realidad histórica y de-construir el discurso de dominación para ubicarnos desde una perspectiva liberadora e integradora del conocimiento

sábado, 1 de junio de 2013

Bolívar integrador y liberador por Eloy Reverón

Dentro del marco de lo que puede ser la explicación bolivariana de la historia estamos de acuerdo que se trata de una visión estratégica de la historia, ahora agregamos que proviene de una interpretación estratégica de la realidad. Si liberador es todo lo que se opone con todas sus fuerzas a la dominación colonial y más tarde a la dominación imperialista. Lo liberador habrá de ser integrador por excelencia. La pregunta que queda en el aire. ¿Cuál fue el mérito esencial de la participación militar de Simón Bolívar? Hasta la expedición de los Cayos, incluso con todo lo admirable de la Campaña Admirable. Esta última desluce como triunfo de consolidación del control de un territorio. La gran virtud militar de Bolívar lo constituye haber sabido integrar a todos los sectores de la guerra social hacia una lucha por la independencia. Es la integración del mando aunque la cuerda hubo de romperse como siempre por lo más delgado, el Libertador de Guayana el general Piar, invicto en la lucha armada. Peligroso para los intereses de la clase dominante por sus ideas igualitarias, o por proponer lo que llamaban la guerra de colores.

Pero que es eso: Integración social del trabajo. En la lengua de nuestros pueblos originarios tiene un nombre: la cayapa. El poder territorial, el repartimiento y la encomienda destruyen ese modo de producir. De igual forma la epistemología hegemónica divide todo saber para controlar el pensamiento, para dominar sobre el conocimiento de la realidad. De igual manera divide la historia para separar las causas de los efectos, observar la realidad por cortes y mantener la realidad histórica al margen del conocimiento histórico. La propuesta es además de epistemológica implica la revisión hermenéutica del discurso moderno y postmoderno. Ya Enrique Dussel ha propuesto la visión transmoderna.
Estamos hablando de replantear la concepción de la historia hacia una visión integral.

(En construcción)

jueves, 9 de mayo de 2013

Dialéctica bolivariana de la dominación y la liberación por Eloy Reverón


Continúa la mayéutica 

Si la teoría es la explicación proveniente del análisis y bolivariana significa una visión liberadora e integradora con visión estratégica de la historia a fin de construir la mayor suma de bienestar, espiritual, material e integral del ser humano, entonces estamos de acuerdo con una teoría bolivariana de la historia. Estamos ante la postulación de un modelo para explicar a historia del proceso Bolivariano.
 La idea de redención del pensamiento bolivariano en la conciencia del pueblo radica en asumir y subsumir la praxis revolucionaria de Simón Bolívar desde la perspectiva de un tiempo histórico liberador. Ésta es la característica esencial del modelo Bolivariano. Nos referimos a un tiempo histórico integrado, vale decir la continuación de un proceso histórico, cuando dividimos la historia en pedacitos perdemos la continuidad de los procesos. Presente pasado y futuro son elementos de la misma realidad. De igual forma sucede con la el trabajo. La cultura de dominación divide socialmente el trabajo para acumular. La cultura liberadora se corresponde con la de nuestras raíces ancestrales continentales, integración social del trabajo, vale decir cayapa, en otras lenguas mita.

De igual forma sucede con la división epistemológica del conocimiento. Se conoce científicamente una parte de la realidad. La realidad histórica integra todo el conocimiento en un solo saber. No olvidemos Bolivariano igual a integrador, liberador y estratégico para la praxis en el objetivo de alcanzar la utopía bolivariana proveniente de la Biblia, la mayor suma de bienestar posible.

martes, 9 de abril de 2013

Ideología de la decadencia por Eloy Reverón

La mente neo colonizada imita caprichosamente  a la Europa y E.U. del capitalismo tardío desde otro capitalismo periférico y dependiente de las necesidades metropolitanas. Dentro de este trinar ideologizado, los conceptos como modernidad progreso y desarrollo carecen de respaldo como lemas.

La modernidad llegó a caballo con una espada y una lanza. Hoy tenemos muchos caballeros y pocos caballos. Antaño regresaron con un botín y con un discurso. El botín llevaba algo más que perlas y oro, también nuevos alimentos y técnicas del agro como la de los fertilizantes. Superada de las resacas que habían dejado las hambrunas y las pestes de los siglos pasados, la última cruzada fue la primera exitosa, al fin se fueron con su cristiandad a otra parte. El discurso era la justificación del delito, en aras de la libertad y el progreso. (de ellos)

Progreso fue para aquella periferia, que de la noche a la mañana, de periferia del mundo, después de haber aprendido de los moros hasta la Divina Comedia, comenzaron con la comedia civilizadora, evangelizadoras, ideologizadora y conquistadora de la realidad que tuvo su culminación en la ilustración, entendida y reconocida como la culminación ideológica y filosófica de la modernidad y del progreso.



domingo, 7 de abril de 2013

¿Es Posible escribir la teoría bolivariana de la Historia? Eloy Reverón


No es posible escribir la teoría bolivariana de la historia, no porque no exista, sino porque su existencia es dinámica, está en el plano de la realidad histórica, la cual equivale a toda la realidad vivida desde aquel primer momento que podamos recordar hasta la percepción consciente del instante presente, es decir, la sumatoria de cada segundo de la vida.

Si es posible escribir la teoría bolivariana de la historia, es posible porque su existencia nos ha llevado a identificarla con un nombre. En el principio, las cosas no tenían nombre, para identificarlas había que señalarlas con el dedo. Así lo enunció un profeta latinoamericano, cuyo nombre queda reservado para quien lo haya escuchado o leído su testimonio.

Podemos comenzar por llegar a un acuerdo con respecto a lo que entendemos con teoría. El mínimo común múltiplo de la teoría podemos enunciarlo con la palabra explicación. Explicar significa continuar de manera provisoria con el enunciado. ¿Cómo podemos entender que algo es bolivariano? Al igual que la palabra teoría, esto resulta muy complejo. Extraemos un mínimo común denominador de lo bolivariano. Su fórmula inicial equivale a la libertad multiplicada por la integración, elevado al cuadrado.

Alguna persona puede inferir que eso no es posible, y seguramente tendrá razón. Pero si en lugar de eso dijera otra fórmula como por ejemplo: masa por aceleración elevada al cuadrado, en eso si creemos religiosamente, como un misterio que no entendemos, pero que tenemos la certeza de que es verdad porque ha sido comprobado científicamente.

Detengámonos un instante sobre 1905 cuando Alberto Einstein describió la física del movimiento en el marco de un espacio-tiempo plano. Enrique Poincaré (1854 1912) había tratado de explicar la relatividad del tiempo espacio, la velocidad de la luz. A nosotros nos interesa la idea de que existe una relatividad entre el espacio y el tiempo, no plano, sino en el tiempo histórico. Simultáneamente suceden cosas en la China y en Venezuela, lo que sucede en todas partes cambia el rumbo de la historia. La historia de todas partes es la historia de la humanidad, de la vida, la historia natural. En una realidad mutilada, con un pedacito de la realidad, podemos tener a penas, una idea de las cosas, una muestra del universo si estamos conscientes de su relación con la totalidad.

Nuestra historia es menos compleja. Encerramos dentro de un paréntesis a la representación de dos fuerzas, para señalarlas con el dedo, para hacer conciencia de que existen. La fuerza de dominio colonial, y la fuerza de resistencia liberadora. Detrás quedan cerca de cincuenta mil años de historia desde que el ser humano comenzó a concluir el primer proceso de globalización, la globalización de a pie. Su distribución y evolución desde el momento en que Luci y Ardi descendieron de las ramas para iniciar el éxodo hacia la totalidad del planeta por la voluntad de vivir.

Señalamos con el dedo un momento sobre un espacio insular que los nativos identificaban como la tierra de Hatuey en la Quisquella, entre Borinquen y Cuba, al norte de Coquivacoa, al norte del Cabo de San Román o desde el puerto de Santa Marta. En la navidad de 1492, con los restos de la nao Santa María, dejaron construida la primera expresión arquitectónica del principio señorial de la cosmovisión hispano lusitana en Nuestra América. Le pusieron por nombre Fuerte de la Natividad y lo encontraron achicharrado con los cadáveres que aquellos primeros pata en el suelo que vinieron a hacer la América, quieres antes de morir ya habían preñado algunas nativas en aquello de la erótica de la dominación. Después del segundo viaje llegaron con caballos y perros, cañones y pólvora para imponer el dominio con la superioridad tecnológica.

La tierra de Hatuey fue pronunciada en la lengua gala como Haití, la Quisqueya mentada La Española, más tarde Santo Domingo. Allí mismo donde se construyó el primer cuartel, la primera Catedral, la primera Universidad, la primera plaza de armas, el primer palacio de Gobierno colonial. Son la figura ecuestre con la espada y la lanza; la Cruz, la figura geométrica y la Corona. Los cuatro principios que resumen la cosmovisión de Europa enunciados en la reflexión filosófica de José Manuel Briceño Guerrero, los cuales subsumimos desde su obra y los representamos con símbolos, como explican los masones sus enseñanzas para la construcción del templo interno, la representación del universo, el microcosmos que refleja el macrocosmos. En la misma forma comenzamos a explicar la relación de dominio resistencia liberación, que si no se relaciona con todo hecho histórico nunca se expresa en su justa dimensión si se elude esta relación.

Son dos extremos de una ecuación, el punto de choque de los vectores donde se encuentran las fuerzas, no hemos podido medir su intensidad, solo apreciamos que cuando una de estas fuerzas dominadoras es respondida con mayor intensidad de resistencia, comienza a vislumbrarse la liberación.

¿Qué o cual historia es esta entonces?

Simón Bolívar representa la expresión mejor acabada y culta de esa figura ecuestre que se impuso sobre aquella de los Amadices de América que habían conquistado un continente sembrando su estirpe en los vientres aborígenes. Los Centauros del Llano que se rebelaron contra la Oligarquía Criolla que se instaló en 1810 cuando la Corona española declinó su fuerza de dominación al ponerse de hinojos ante la fuerza militar de Napoleón Bonaparte.

Tres siglos después de haber llevado los caballos al llano, surge una fuerza inmensurable que termina de echar fuera al último militar y virrey para que la clase dominante piense en términos de independencia, pero la relación de dominación resistencia dominación había cambiado en cuanto a nuevos actores. Para una clase social, la independencia garantizaba su  posición de clase dominante, para los otros la guerra no había terminado porque la emancipación no había germinado sus frutos. Los sueños de libertad e igualdad no se realizaron con la Independencia.

La primera parte del ideal bolivariano en su forma más simple de concebir se había elevado a todas sus potencias, la independencia de un continente se había cumplido gracias al otro elemento del binomio elemental, Bolívar había sabido integrar todas las fuerzas de un continente para la independencia. La consolidación de la misma solo sería posible si el sector liberador no se partía o se dividía en partidos, como efectivamente el dominio económico e intelectual. Cuando finalmente España reconoció la independencia de Venezuela, los mineros ingleses cruzaban hacia esta ribera del Esequibo vibrador para explotar las minas hasta el Yuruari. Mientras los liberales y los conservadores vivieron la guerra que Manuel Caballero llamó la guerra de los cien años, financiados y refinanciados por la banca internacional. Lucharon hasta la ruina hasta los albores del siglo XX.


Hasta este punto nos interesa enunciar dos elementos del germen bolivariano, libertad e integración. Las antiguas colonias hispanas consolidaban su independencia, la Corona española asumía el asunto como la des – integración de su imperio en América. La cultura de dominación se desintegraba cuando la voluntad militar y política de esta América se integró, al perder la unidad entregaron su independencia a los acreedores de sus gastos de logística para la guerra. Las fuerzas racionales de dominio colonial, o neo colonial se imponen. La independencia integral que el presidente Chávez mencionó en su discurso, es una segunda independencia que está surgiendo de la integración de Nuestra América a través de instituciones como el Celac, el Alba y Merco Sur, por citar algunas de las variantes que surgen de la idea integradora.